De: Patty Jaen (Mujer divorciada, 43 años, panameña). Hay un refrán que dice “No hay mal que por bien no venga”; en mi experiencia puedo decir que esta frase es 100% cierta. Me casé a los 22 años recién cumplidos y estuve casada por 17 años. Como en todos los matrimonios, en este hubieron días buenos y días menos buenos. Pero no cambiaría ninguno de ellos ya que en esos 17 años me convertí en mamá de 3 niños maravillosos; 3 adolescentes al día de hoy. No mencionaré las razones del por qué de mi divorcio, pero si el como. Primero nos separamos; luego estuvimos en un limbo por mucho tiempo sin tomar acción y finalmente en la última etapa tomamos la decisión de divorciarnos. Cada pareja lo hace diferente, no hay reglas o formulas, en mí caso aunque fue demorado era lo que necesitaba. Al pasar por esta experiencia atraviesas por muchas emociones pero sobretodo el sentimiento de culpa de haberle fallado a otros en este proyecto de vida; peor aun cuando ...